lunes, 26 de noviembre de 2012

Fiebre amarilla

La fiebre amarilla es una infección de tipo vírica producida por la picadura de un mosquito. El nombre de esta enfermedad se debe a la ictericia que sufren algunos pacientes. 
Cualquier persona puede contraer la enfermedad pero las personas de mayor edad presentan un mayor riesgo de infección grave.
Este virus apareció, en un principio, en zonas de América Latina y zonas tropicales de África.


mosquito




El período de incubación es de 3 a 6 días y a partir de ahí, la infección puede cursar en una o dos fases. La primera, aguda, suele cursar con fiebre, dolores musculares(mialgias), cefaleas, escalofríos, pérdida de apetito, náuseas y vómitos. Después de ésto, los pacientes mejoran y los síntomas van desapareciendo a medida que pasan 3 o 4 días.

El 15% de los pacientes entran a las 24 horas de la remisión inicial en una fase más tóxica; la fiebre vuelve a aparecer de manera elevada y se ven afectados diferentes órganos. 
El paciente se vuelve ictérico rápidamente y presenta vómitos con fuerte dolor abdominal.
Pueden aparecer hemorragias orales, oculares, nasales o gástricas y presencia de sangre en las heces y en los vómitos.
La mitad de los pacientes que entran es esta fase tóxica fallecen a las 10-14 días y los demás terminan recuperándose.

La mortalidad de los casos graves no tratados es del 50%. El número de casos de fiebre amarilla en los últimos años ha aumentado debido al cambio climático, la urbanización, la disminución de la inmunidad de la población y a la deforestación.

Tratamiento y diagnóstico de la malaria

En una entrada anterior ya he hablado sobre la malaria o paludismo, pues hoy voy a hablar sobre su diagnóstico y tratamiento y en una próxima entrada haré referencia a su prevención.

¿Quién está en riesgo?

Aproximadamente la mitad de la población mundial corre el riesgo de padecer el paludismo. La mayoría de los casos y de las muertes se registran en África subsahariana, aunque también se ven afectadas Asia, Latinoamérica y, en menor medida, Oriente Medio y algunas zonas de Europa.
Entre los grupos de población que corren mayor riesgo se encuentran:

  • Los niños pequeños.
  • Las embarazadas no inmunes o semiinmunes.
  • Los paciente son VIH/sida.
  • Los viajeros procedentes de zonas no endémicas.


Diagnóstico y tratamiento

VIAJEROS EN DESTINOS EXÓTICOS....

Los destinos exóticos pueden suponer un problema importante en relación a las enfermedades tropicales, puesto que se ha visto un aumento en los casos de estas enfermedades, en nuestro país.

Estudios del Hospital Carlos III de Madrid alertan de un aumento del 104% en estas enfermedades. Además de los turistas, los inmigrantes también hacen que estas enfermedades aumenten.

Cuando el turista se pone en contacto con una enfermedad con la cual antes no ha tenido ningún tipo de contacto, lo que sucede es que se producen cambios en la características de la enfermedad, como pueden ser: la frecuencia de adquisición, el modo de presentación y la gravedad.

Medidas de prevención:
  • Tomar fármacos para prevenir el paludismo, es decir profilaxis antipalúdica, ya que es la patología más grave y más frecuente de las importadas.
  • Usar repelentes, mosquiteras y ropa adecuada para evitar picaduras de insectos.
  • Dar las vacunas según el lugar de destino.
  • Ingerir solo alimentos cocinados.
  • Lavarse bien las manos.
  • Beber sólo bebidas embotelladas.
  • Hacer uso del preservativo en caso de mantener relaciones sexuales con una pareja no habitual.
  • Evitar el contacto con agua de ríos y lagos, donde puede haber esquistosomiasis.
Por lo tanto, antes de viajar a un destino de este tipo lo mejor será acudir al médico previamente y posteriormente.

Aquí vemos una gráfica se ven reflejadas la proporciones de turistas que padecerán alguna enfermedad a consecuencia de su viaje.

Síntomas y tratamiento de la oncocercosis.

En una entrada anterior ya he explicado lo que es la oncocercosis y hoy voy a retomar el tema hablando de los síntomas que produce esta enfermedad y el tratamiento que se debe administrar.

La picadura de la mosca Jején se nota, al aparecer una pequeña mancha redonda de color rojo que tarda en desaparecer y con el tiempo aumenta la picazón, el área se inflama y permanece irritada varios días. Cuando el parásito se hace adulto construye nódulos para vivir y reproducirse, expulsando gran cantidad de filarias pequeñas que migran por todo el cuerpo. Las filarias afectan a la elasticidad de la piel cuando se encuentran en grandes cantidades.

Los abultamientos o nódulos se localizan principalmente en la cabeza, cuello, hombros, a lo largo de la columna vertebral y en la parte superior de los glúteos.

Causan erupciones, pérdida de coloración y picazón intensa de la piel. La persona enferma empieza a sentir una debilidad generalizada. Usualmente la oncocercosis se manifiesta de uno a tres años después de que la persona ha sido infectada. Cuando la persona llega a tener muchos gusanos en su cuerpo, se producen lesiones muy graves, como la pérdida de la elasticidad de la piel, especialmente en la cara, las orejas y la región inguinal. Lo peor es que en su estado avanzado los parásitos avanza por el cuello y llegan a los ojos produciendo dificultades en la visión y, finalmente, ceguera.

Se estima que cada filaria hembra adulta llega a medir más de medio metro de largo y produce millones de larvas.