martes, 27 de noviembre de 2012

Tratamiento y prevención de la FIEBRE AMARILLA

No existe un tratamiento específico para la fiebre amarilla. Se deben controlar los síntomas y mantener las funciones de los órganos vitales cuando empiecen a fallar, así como mantener el volumen de líquidos corporales y electrolitos. 

La prevención frente a esta enfermedad se basa en la vacunación puesto que es la medida más eficaz para evitar el contagio. Debido a ésto, la OMS la recomienda cuando se vaya a viajar a zonas urbanas en países situados en zonas de América Central, del Sur y parte de África Subsahariana. 
Esta vacuna proporciona inmunidad durante 10 años, siempre que se hayan administrado las dosis precisas.
Los efectos adversos que provoca pueden ser: Dolor local, dolor muscular o dolores de cabeza, incluso pueden aparecer episodios de fiebre. Está contraindicada durante el embarazo, en personas alérgicas al huevo, en inmunodeprimidos y en niños menores de nueve años.
Otra medida de precaución es evitar las picaduras de mosquito mediante el uso de pantalones largos, camisas de manga larga, utilizar un repelente de mosquitos y evitar el uso de perfumes.


vacuna para fiebre amarilla

Prevención de la Malaria

Ya hemos tratado el tema de la malaria, su diagnóstico y tratamiento pues hoy toca hablar de su prevención, que es, en mi opinión más importante que el tratamiento, ya que si no se llega a uno a contagiar no habría ya la enfermedad.

El medio principal de reducción de la transmisión del paludismo en la comunidad es la lucha antivectorial, es decir, contra el mosquito que la transmite. La reducción a través de esta lucha puede llegar incluso a niveles cercanos a cero. A nivel individual, la protección personal contra las picaduras de los mosquitos es la primera línea de defensa en la prevención de la malaria, así como usar prendas de vestir que cubran manos y piernas e intentar no salir durante la noche.

Hay dos formas de control de los vectores/mosquitos que son eficaces en circunstancias muy diversas:
  • Las mosquiteras tratadas con insecticidas de acción prolongada. Se recomienda la cobertura de todas las personas en riesgo, cubriendo ventanas, puertas y camas para dormir protegidos por ellas (recordemos que estos mosquitos cuando más pican es de noche). En la mayoría de los lugares es la forma más económica y rentable de conseguir la prevención.
  • La fumigación de interiores con insecticidas de acción residual. Esta medida es eficaz durante tres a seis meses, dependiendo del insecticida usado y del tipo de superficie sobre la que se aplica. Se están desarrollando insecticidas con una acción residual más prolongada. También pueden fumigarse exteriores.
En la prevención de la malaria también se pueden utilizar medicamentos. En el caso de los viajeros, la enfermedad puede prevenirse mediante quimioprofilaxis, que suprime el estadio hemático de la infección malárica. Deberán tomarse los oportunos medicamentos preventivos. El tratamiento debe iniciarse unas dos semanas antes del viaje y continuar con posterioridad; hasta un mes después de haber abandonado la zona de riesgo.

Vacuna para la malaria
No hay actualmente ninguna vacuna autorizada contra esta enfermedad, pero si hay algunas en fase de estudio y desarrollo. Está muy avanzada la investigación sobre una vacuna contra la malaria por P. falciparum, conocida como RTS,S/AS01. Los ensayos clínicos realizados hasta el momento son bastante prometedores y se prevé que en poco tiempo se pueda disponer de una vacuna eficaz.

¿ Enfermedades Tropicales y Calentamiento Global?

Retomando el tema de una entrada pasada, aunque ahora desde una nueva perspectiva, voy a hablar del efecto que produce el calentamiento global sobre el aumento y aparición de enfermedades tropicales, en países de los que parecían erradicadas. Se podría decir entonces que el mapa de las enfermedades tropicales comienza a cambiar. Por ello es necesario que laboratorios y centros de salud se preparen para enfrentar estas enfermedades y reforzar sus medidas de bioseguridad.

El cambio climático, provoca un aumento de temperaturas que trae consigo una "explosión de mosquitos e insectos vectores". Además del aumento de temperaturas, provoca inundaciones las cuales favorecen la propagación de las enfermedades transmitidas por insectos, como dengue o paludismo, de las cuales hablamos en entradas pasadas. Una de las causas de que las inundaciones favorezcan la proliferación de insectos, es que estos, los primeros estadíos de su desarrollo los llevan a cabo en el agua. Las sequía hará que disminuyan los alimentos aumentando la vulnerabilidad de la población a ciertos agentes infecciosos.

Pero no solo el clima afecta, aunque todo está relacionado, factores como: deforestación, tratamiento de residuos, saneamiento y movilidad de la población pueden afectar notablemente. En lo referente a este último factor hago una vez más, referencia al dengue, que es una enfermedad infecciosa básicamente urbana y la incidencia será mayor en estos lugares, sobre todo si hubiera una deficiente eliminación de residuos y aguas.

En este enlace podéis visitar una noticia sobre este tema, que considero puede resultar interesante, puesto que en un futuro, quizás no muy lejano, puede afectarnos....
http://www.opinion.com.bo/opinion/articulos/2012/0106/noticias.php?id=38217

¿Qué es la fiebre de Lassa?


La fiebre de Lassa es una enfermedad hemorrágica aguda causada por el virus de Lassa, perteneciente al grupo de los arenavirus. Se transmite a los humanos  a través del contacto con alimentos o enseres domésticos contaminados por las excreciones de los roedores del tipo Mastomys Natalensis.La enfermedad también se puede transmitir de unas personas a otras en laboratorios, y sobre todo en hospitales que no guardan las medidas higiénicas adecuadas.


En esta imagen se puede observar como se transmite el virus de Lassa.
Transmisión del virus de Lassa.